Natalio Grueso: un indulto inmerecido con motivos políticos y personales
El indulto a Natalio Grueso no borra la malversación, la falsedad contable ni más de dos años de fuga. Tampoco absuelve, aunque se pretenda, a quienes lo promovieron, protegieron y después atacaron a Cascos por destapar las irregularidades. La cultura no puede servir de coartada: la gratitud jamás debe imponerse al interés público.
















