Pdte.
Sharon Calderón firma una crítica mordaz al presidente asturiano Adrián Barbón, retratando sus contradicciones, su afición al autobombo y la distancia entre sus discursos y sus actuaciones. Con ironía incisiva y contundencia argumental, la autora cuestiona su liderazgo político y desnuda las debilidades de una presidencia entregada al sentimentalismo.




















