La cátedra del todo
José Manuel López convierte la proliferación de cátedras universitarias en una sátira brillante, muy asturiana y muy seria en el fondo. Entre pigazos, fabadas, táperes perdidos y reuniones innecesarias, lanza una pregunta incómoda: ¿seguimos creando conocimiento o hemos aprendido a poner solemnidad académica a cualquier problema?




















